LA ESPECIE
Anjova, Dorado, Golfás, Golfar, Tallahams, Chova, Pejerrey, Pasamar… Estos son unos cuantos nombres de los muchos con los que solemos denominar en el territorio español al Pomatomus Saltarix, un pelágico de la familia Pomatomidae. Puedes consultar todos sus nombres en Fishbase. Es un pez deportivo donde los haya, luchador, depredador por excelencia, y de las especies más espectaculares para el pescador con señuelos, por su espectacularidad, sus brincos, su fuerza y su poderío. Las anjovas nos vuelven locos.
La anjova tiene el cuerpo alargado y aplanado por los costados, sus tonos son variados en el lomo, entre azul, verde o incluso gris, con los costados aclarados de plateado, el vientre siempre de una tonalidad más clara y las aletas verdes con tintes amarillos. En cuanto a su talla puede llegar a medir de 120 a 140 centímetros los ejemplares de mayor porte y alcanzar pesos que oscilan de 8 a 12 kg en los ejemplares de gran tamaño, siendo ya excepcionales las capturas de más peso.
Podemos encontrar esta especie en mares tropicales y subtropicales, en el Atlántico Occidental, desde Estados Unidos hasta Brasil y en la costa oriental desde España a Sudáfrica, Mar Mediterráneo y Mar Negro. La anjova es una especie que va en bandos numerosos, no son peces solitarios, y como norma general se agrupan casi siempre cerca de la costa par protegerse de otros depredadores e incluso del canibalismo que sus semejantes de tamaño más considerable les profieren. Este depredador se mueve por las playas, salidas de agua dulce, escolleras y puertos, siendo estos los puntos más frecuentados por las anjovas.
La anjova es un pez terriblemente voraz y muy agresivo, atacan a todo tipo de peces pelágicos y gregarios. Posee una boca grande, armada de dientes fuertes y cortantes, los cuales son capaces de segar cualquiera que sea su presa; estos peces dan muerte a bancos enteros, he observado en varias ocasiones, su afán por matar, sembrando terror por donde pasan. Sus presas suelen ser sardinas, jureles, caballas, llisas…. Aunque también he visto ataques a doradas, lubinas, inclusos las propias anjovas mordidas por ellas mismas.
De todas las especies que he conseguido pescar a spinning, probablemente la que más me ha hecho disfrutar son las anjovas, estos bichos me envenenaron por la pesca en superficie, bien es cierto que no es un pez reconocido por los pescadores, por su poco valor gastronómico, aunque otros aprecian bastante su carne, y yo lo que aprecio verdaderamente es su pesca, el señuelo chapoteando en el agua, verlos corriendo detrás de mi señuelo arremetiendo bocados hasta hacerse con el, es algo que me pone los pelos de punta, es ese el momento de pesca que más admiro.
CUANDO PESCAR LAS ANJOVAS
El buen momento para pescar anjovas comienza en Abril hasta finales de Octubre, aunque últimamente se alargan hasta Noviembre, (el cambio climático y la gradual subida de la temperatura de nuestras aguas se hace notar), yo soy del litoral valenciano, y en invierno tenemos también pesca de esta especie, por las salidas de agua de la Albufera, donde se concentra abundante lisa y acuden a por ellas, aprovechando nosotros estos momentos para engañarlas.
EQUIPOS DE SPINNIG Y SEÑUELOS PARA LAS ANJOVAS
Para este caso del que hablo, la pesca desde costa la hago con equipos medios de surfspinning, artificiales grandes y jigs, cañas con acción media-rápida, las cuales varían su potencia de lance entre los 20 y 80 gramos, y carretes rápidos en tamaños 4000 o 5000 de Shimano cargados con línea de multifilamento trenzado, de 20 a 30 libras de resistencia, bajos de línea de monofilamento de 50 a 80 libras, (0,60 al 0,80 milímetros de grosor), Más de uno se estará preguntando por el bajo de acero, yo es algo que no suelo utilizar, es cierto que la dentadura de este depredador corta cualquier línea, ya sea trenzado o monofilamento, pero es un pez que ataca siempre a sus presas por detrás, partiéndolas por la mitad y rara vez se llegan a tomar toda la muestra.
Utilizo siempre grapas o conectores sin quitavueltas para ir cambiando de artificial cuantas veces quiera sin necesidad de ir haciendo nudos.
Los artificiales que utilizo para la anjova desde costa en invierno son señuelos nadadores y jigs ó casting jigs. Me dan buenos resultados varios señuelos nadadores como el Aile Magnet DB al que solemos denominar Darter de Yo-Zuri o Caracortada, que es como cariñosamente lo apodaron los pescadores canarios; es un señuelo que lanza de maravilla, los utilizo dias de menos mar, los muevo rápido y con golpes de caña, esto les excita bastante. Los X Rap de 14 centímetros que comercializa Rapala, tanto el rígido, como el de cuerpo articulado en días de mucha mar y fuerte corriente son en mi humilde opinión los más adecuados, ya que aguantan muy bién estas condiciones, los manejo muy lentos a golpe de caña, y cuando las anjovas están en el lugar, rara vez no nos brindan picadas.
Los jigs son para esos días en los que observo que los peces andan más alejados de la orilla, esas jornadas en las que necesitas lanzar bastante para hacerte con alguna pieza; jigs de 50 a 80 gramos, como los Atron Amulet, los Bottom Keeper de Atron, los Sea Rock de River&Sea, los Viva Parade de María también van fenomenal. La forma de recogida en los jigs, es la que llamamos dientes de sierra, subimos la caña y recogemos carrete mientras bajamos, subimos, y recogemos mientras bajamos, así continuamente haciendo bailar el jig de arriba abajo provocando buenas picadas. Algo que siempre me ha ido fenomenal en los jigs es colocarle en al potera algo de Bucktail o unas plumas, lo cual hace el movimiento mas atractivo a nuestra vista, y a la vista del pez, esto es un pequeño detalle que a veces marca grandes diferencias…
Cuando empieza la temporada, allá por mediados del mes de Abril, siempre encuentro las anjovas en los alrededores de los puertos, aquí es cuando empiezo decantarme por la pesca en superficie con poppers, pencils y paseantes, no hay nada que atraiga mas a un depredador que una presa correteando herida por la superficie.
Para pescar desde la costa necesitaremos poppers de un tamaño ya razonable, que oscilen de los 12 a los 17 centímetros con pesos de 40 a 80 gramos. Los que nunca faltan en mi caja son el Polaris popper, un señuelo americano artesanal, hecho de madera, probablemente de los que mejor lancen, tanto el de 40 gramos como el de 60, el Pulsion TR de la marca francesa Sert, y el Roosta Popper de la marca Australiana Halco en sus dos tamaños inferiores (30 y 47 gramos). Los poppers como mas eficacia he conseguido de ellos es los días en que está la mar algo movida, pescando con buenos golpes, dando buenos taponazos, para conseguir llamar más la atención a las anjovas, para que mi muestra se vea bien y provoque lo que pretendemos, que es excitarlas…
Cuando pescamos embarcados, y comienzan las pajareras con el pez pasto, donde se mezclan, los jureles, palometas y demás pelágicos de contenido tamaño también es un buen momento de pescar grandes anjovas, no cometamos la equivocación de pescar con muestras grandes, pues si se están cebando a sardinitas, una muestra grande probablemente la ignoren, lo más acertado en las pajareras son los pequeños paseantes y poppers de contenido tamaño, siempre de menos de 11 cm, esto es lo que mejor nos puede ir en estos casos, ya que están centradas en esa sardinilla que acosan los otros depredadores. Estos son de los grandes momentos de la pesca a spinning, viendo el espectáculo de las pajareras y tu tentando a las grandes anjovas que están al acecho, sacando provecho de todo lo que ocurre…
Los paseantes para mí más efectivos en esos días de agua calma y en los averíos son varios; como el Miss Carna de Maria o el Sammy de Lucky Craft, estos señuelos se trabajan con el famoso movimiento “walking the dog”, término anglosajón que significa, “paseando el perro”, denominada así esta técnica por la recuperación en zig-zag que le haces al señuelo. Los paseantes carecen de boca plana como los poppers, tienen la boca en punta porque su trabajo es no levantar agua sino ir navegando de lado a lado con ese sugerente y seducivo movimiento que les caracteriza.
Los pencils poppers son unos señuelos de skipping, esto significa “señuelos saltadores”, señuelos para manejar a velocidades altas, muy efectivos, para esos días en que los peces están agresivos, simulan una presa huyendo despavorida por la superficie. Pencils como el Punisher y Skip navigator de Atron, el Surface Cruiser de Yo-Zuri o el Pencil Popper de Art fishus, a este último le apodamos con un cariño especial el “Horas Felices” por los grandes momentos que nos ha hecho pasar, y a la postre es un señuelo efectivo y económico. El Punisher y el Surface para lanzar muy lejos con una recogida rápida con algún golpe de caña, ideales para la pesca costera, son señuelos macizos y sin sonajero interno. El Skip navigator y el Art fishus, son señuelos con rattlin, esas bolitas incorporadas en el interior del cuerpo, que con el movimiento provocan ruido de forma estrepitosa. De la forma que más picadas me proporcionan es manejándolos con mucho nervio, con mucho golpe de caña y pocas vueltas de carrete, haciendo que el señuelo se mueva en un walking the dog muy agresivo.
LUGARES PARA PESCAR LAS ANJOVAS Y DIFERENCIAS DE COMPORTAMIENTO
A pesar de ser las mismas anjovas en un extremo de Mediterráneo que en el otro extremo opuesto y dependiendo de la zona en la que habiten existen en algunas ocasiones pequeñas diferencias en sus pautas de comportamiento. Sin ir más lejos mis amigos de Alicante las capturan en los atardeceres de mar calma, con poppers de buen tamaño y casi literalmente “arrastrando” el señuelo por la más superficial de las capas del salado medio. Arrastran el popper en movimientos largos y pausados. Pongo esta técnica como diferencia de comportamiento ya que allí las anjovas no necesitan cazar tan rápido como en la costa valenciana; el motivo no es otro que su relativa escasez de ejemplares de gran tamaño, lo que provoca una menor competencia entre ellos por la comida y se vuelven algo más oportunistas y pacientes a la hora de cazar. Su pesca allí también es algo mas ambigua, ya que los bancos tienen muchísima movilidad y no están concentrados en algún sitio concreto, sino que hacen pasadas a determinadas horas por escolleras y puertos de la provincia. Destacaremos la hora de entrada de los barcos de pesca profesional a los puertos, momento en el que los marineros a menudo desechan por la borda peces no valorados comercialmente y restos de pescado que queda de limpiar las redes. A estos barcos suelen perseguirlos los bancos de anjovas para aprovechar el gratuito manjar que los pescadores profesionales les ofrecen. Apartándonos de esas puntualidades y al no existir aportes de agua dulce al mar en bastantes kilómetros a la redonda hay que recorrer muchísima costa para localizar a los ejemplares de buen tamaño, siendo sin embargo más fácil capturar en abundancia ejemplares de tamaño contenido en los ocasos primaverales.
PROTEJAMOS A LAS ANJOVAS
Esta es una pesca que día a día va ganando adeptos y gracias a un espíritu de compartir los conocimientos y vivencias que su pesca nos depara desde un ángulo respetuoso con el pez, ya llevamos algún tiempo contactando a nivel del mundo virtual, mediante foros especializados, en los que contactamos a diario pescadores de todo el territorio español.
Hemos de romper una lanza a favor de este maravilloso pez, y pedir para el un futuro algo más alentador de lo que está teniendo, pues son masacrados bancos enteros sin medida, ni por parte de los profesionales que últimamente los venden para la elaboración de piensos para el ganado, ni por parte de algunos pescadores deportivos que diezman las poblaciones de este pelágico en nuestras costas, mediante una captura abusiva y sin medida. La anjova es un pez de carne de calidad más bien baja, por lo que la mejor manera de agradecerle esos maravillosos momentos que nos depara es devolverla al agua con vida y con la esperanza de que nos vuelva a deparar tan digna pelea el día de mañana. No olvidemos que una anjova tarda más de 2 años en alcanzar el 100% de su madurez sexual, ni tampoco nos olvidemos que una hembra adulta es capaz de depositar más de 3 millones de huevas en el agua, por favor; pensemos en eso antes de quitarle la vida a un ejemplar.